jueves, 13 de agosto de 2015

EL TENOR ENRICO TAMBERLICK EN VIGO

EFEMERIDES 14 AGOSTO 1883


"Las fiestas de la ciudad, que este año han revestido excepcional brillantez, prosiguen muy animadas, con gran afluencia de forasteros de todas las partes de Galicia. Del 9 al 13 hubo las acostumbradas verbenas -que entonces también se llamaban "veladas al aire libre"-, conciertos musicales, paseos y algunas "veladas marítimas". Hoy, víspera de la Patrona, hay voladores y desfile de la comparsa de gigantes y cabezudos (que es de suponer flanqueada por la gozosa chiquillería y el tonto de turno abriendo calle).

A las seis de la tarde, solemnes vísperas en la Colegiata. Y a las ocho de la noche -porque entonces anochecía más temprano- volverán las bandas de música a la Alameda y al Relleno, para amenizar otra gran velada, con más fuegos de artificio, más globos y más iluminaciones a la veneciana. No faltaban el anís escarchado y el café de recuelo. Los refrescos eran de grosella y zarzaparrilla, especie de cocacola indígena, más refrescante y más económica: a perrochico el vaso.

En el Teatro-Circo Tamberlick actúa la compañía de ópera de este célebre tenor, que en el otoño pasado ha inaugurado el espléndido coliseo, uno de los mejores de su tiempo en Galicia. Ha sido esta, sin duda alguna, la más importante temporada de ópera que hubo en Vigo, pues el programa incluía, nada menos que 20 funciones de abono, con un cartel excepcional de cantantes, encabezados por Enrique Tamberlick. Traía de "prima donna" a la russell, de segundo tenor, Gnone, de barítono, a Verdini, de soprano, a la Remondini, etc. Puede decirse que lo más granado y famoso del "Corpus" musical del género pasó en aquella temporada por el escenario del Tamberlick. Después de la presentación de la compañía con "Lucía de Lammermoor", puso al día siguiente en escena "Il Piliuto", la obra fuerte del tenor titular, con la cual hiciera su presentación en Vigo el año anterior; Tamberlick había hecho una creación personalísima de esta ópera, luciendo sus magníficas facultades, especialmente en el segundo acto, donde pronunciaba con brío inigualado la sublime frase Credo in Dio, que despertaba el delirante entusiasmo del público.

Sucesivamente, Vigo asistió a las representaciones de "Rigoletto", "La Africana", "El Trovador" (otro gran éxito de Tamberlick, en la "cavaletta" Di quella pira); "Dinorah", "Un ballo in Maschera", "Fausto", "Lucrecia Borgia", "Marina", "Traviata", "Aida" (que hubo de repetirse), "I Puritani", "Hernani", "La Sonámbula" y "Linda de Chamounix". El 28 de agosto se celebró el beneficio de Tamberlick, con un programa selecto, de fragmetnos escogidos, en el cual el famoso cantante asombró una vez más a la concucerrencia con cuatro dos de pecho. Los muchos amigos con que aquí contaba, le obsequiaron al final de la función con coronas y ramos de flores, un álbum, un lujoso estuche y otros regalos. Tenía Tamberlick un gran cariño a nuestra ciudad, por el gesto de haber dado su nombre al flamante teatro que aún perpetúa su memoria, y no vaciló en aceptar la presidencia del jurado calificador del concurso de orfeones, patrocinado por el Recreo Artístico, que tuvo lugar al comienzo de estas fechas agosteñas.

Todavía hubiera prolongado su permanencia en Vigo la compañía de ópera si no fuese que había adquirido compromisos en La Coruña, para actuar durante los magnos festejos que allí se celebraron, con motivo de la inauguración del ferrocarril, con asistencia de los Reyes de España. El gran acotecimiento tuvo lugar el 1 de septiembre y Tamberlick nos abandonó con pena de todos el 29 de agosto. Sus éxitos de Vigo se repitieron en la capital coruñesa, que hervía por aquellos días de animación y entusiasmo.

Aquella memorable estancia de Tamberlick y sus huestes en Vigo, fué tema de conversación, reiterado a lo largo de muchos años por quienes tuvieron la fortuna de escucharle.
 
Xosé María Álvarez Blázquez. "La Ciudad y los Días. Calendario histórico de Vigo"
 
 

martes, 11 de agosto de 2015

GALDÓS DESCRIBE VIGO: LA MÁS HERMOSA RÍA

 EFEMERIDES 12 AGOSTO 1885


"Faro de Vigo publica un artículo de Pérez Galdós, describiendo galanamente-el adverbio es de la época-las impresiones de un viaje de Oporto a Vigo."Desde el río (Miño)vemos la triste y vetusta ciudad episcopal de Túy y las orillas fertilísimas pobladas de viñas. No desmerece el paisaje desde Túy hasta Vigo del que hemos admirado entre Oporto y el Miño. Toda Galicia es encantadora región, superando Pontevedra a sus tres hermanas de La Coruña, Orense y Lugo.-De buen grado os haría conocer las cuatro rías de galicia, que son las de Vigo, Pontevedra, Arosa y Muros; pero me veo forzado a suspender por ahora el viaje, sin perjuicio de emprenderlo de nuevo en la próxima canícula...Para mí, la más hermosa de las cuatro rías es la de Vigo, que también es el primer puerto de España y quizás de Europa...El porvenir de Vigo como punto comercial es indudable. Está llamado a ser un gran depósito y el punto de recalada de todos los buques que vienen de América a tomar órdenes". De acuerdo, D. Benito."
 
Xosé María Álvarez Blázquez. "La Ciudad y los Días. Calendario histórico de Vigo"
 

lunes, 10 de agosto de 2015

REUNION EN TORALLA

EFEMERIDES 11 AGOSTO 1911


"Se reúnen en la isla de Toralla elementos destacados de la vida local, para tratar de infundir nuevo impulso a las obras del tendido de los tranvías eléctricos, iniciadas en 1907 y paralizadas a poco de comenzar. La reunión fué promovida por el propietario de la isla, D. Martín Echegaray, y a ella asistieron, además del promotor, D. Manuel Losada, D. Tomás Mirambel, D. Jaime Solá, D. Ángel Bernárdez Romero, D. Concepto López. D. Miguel Fernández Lema, D. Eugenio Arbones, D. Diego Lence, y los Sres. Lago, Puig, Zabaleta, Landín y Mella. La compañía belga concesionaria de las obras y de la explotación, parece que se amilanó ante ciertas dificultades, principalmente financieras, por lo que en esta histórica reunión de Toralla los concurrentes acordaron adquirir los derechos de aquella, constituyéndose una sociedad por acciones. Las primeras fueron suscritas sobre la marcha por los reunidos -pues de marchar se trataba- y los tranvías no tardarían en andar, hasta hoy…

No sabemos si en aquella amical junta se levantó algún testimonio escrito, fechado allí mismo, en el gracioso recorte de tierra viguesa que Dios ha querido poner, para gala de los ojos, en un rincón de la ría. De ser así, el documento debió haber sido firmado, sobre una tablilla encerada, con el “stilo” romano de bronce desenterrado un día en Toralla y hoy lejos de nosotros, pieza única-que sepamos-en la arqueología gallega. Pues la isla de Toralla guarda un poblado protohistórico, fuertemente romanizado, cuya exploración sistemática no se ha efectuado aún. Algún día vendrá aquí un nuevo Axel Munthe, con su fervido entusiasmo por el arcano de lo pretérito, y pondrá al descubierto el encanto de una población olvidada, con su muralla, su campo de “cistas”, sus moradas circulares, su cerámica, su ajuar doméstico…

Mientras tanto, Toralla permanece ahí, casi al alcance de la mano, pero silenciosa e inasequible, incitando con sugestiones tentadoras nuestra impotente curiosidad. Es, en medio de la ría, y todas las tardes, misteriosa y silente, como un trozo imposible del Paraíso perdido. Ni siquiera nos atrevemos ya a la breve singladura de navegar hasta ella. ¿Para qué? Toralla, con su eufonía helénica y su escondido secreto, será acaso, para nosotros, como una terna incitación gozosa, que al alma conviene rechazar...".
 
Xosé María Álvarez Blázquez. "La Ciudad y los Días. Calendario histórico de Vigo"
 

ANTONIO ALONSO E HIJOS. UNA DE LAS GRANDES CONSERVERAS VIGUESAS

EMPRESAS DE AYER Y HOY
 
 
A mediados del siglo XVIII, comienzan a instalarse las primeras conserveras en España, la mayoria de ellas en Galicia. Así la primera sería Caamaño en Noya (1850), Alvargonzalo en Asturias (1859), Curbera en Vigo (1861), Juan Goday en la Ria de Arosa (1879) y Massó en Bueu (1883).
A finales del siglo XX se unen a éstos Benigno Barreras y Antonio y Rodolfo Alonso Santodomingo. Estas primeras conserveras son de pequeño tamaño y apenas disponen de maquinaria.
 
En el caso de Antonio Alonso, las Actas Municipales del Ayuntamiento de Vigo señalan “que vista la instancia que a nombre de D. Antonio Alonso Santodomingo y D. Benito Alvela Alvarez, en solicitud que le sean reconocidas las buenas condiciones de la fábrica de conservas que han establecido y se les autorice para explotar dicha industria, al mismo tiempo se toma el acuerdo de que la comisión de policía e higiene reconozca la nueva fábrica e informe sobre ésta”.
 
Antonio Alonso Santodomingo
Antonio Alonso SantodomingoAunque algunas fuentes hablan de Baiona, Antonio Alonso Santodomingo nació en Vigo, según documentos municipales, el 23 de marzo de 1844.
 
Al llegar a la adolescencia coge la maleta y se va a probar suerte a América al igual que otros jóvenes de su edad eligiendo Cuba. Allí se dedica al comercio textil y conoce a su futura mujer, Eloísa Jiménez Cuenca, hija de militar de alto rango con la que tendría seis hijos, dos en Cuba y los otros cuatro en Vigo. Después de veinte años se hace con un pequeño capital y decide volver a nuestra ciudad, si bien mantiene algunas propiedades en la isla.
 
En Vigo, Antonio Alonso adquiere cuatro casas en el barrio del Areal y piensa en qué invertir el resto de su capital. Su primo Rodolfo tiene en la misma zona una pequeña industria conservera y Antonio decide que sería una buena idea sumarse a los industriales de la conserva en Vigo.
 
Para ello en 1860 construye una sencilla edificación en el mismo barrio del Areal. En ella había una caldera y una máquina de vapor y un horno para tostar la sardina. Al comienzo Antonio Alonso se asociará con Benito Albela y poco después lo hará en solitario. En 1873 se constituye la nueva sociedad y Antonio Alonso Santodomingo comenzará su aventura empresarial en solitario.
 
Familia Alonso.1902
 
Familia Alonso, en 1902.
 
Los comienzos no son fáciles y vende su producción a marcas francesas al igual que su competencia. No hay que olvidar que en los comienzos, las conserveras gallegas trabajan como sucursales de las industrias de Nantes, en las que los franceses aportaban la parte técnica, el personal cualificado y la comercialización, por lo que la producción va toda a los grandes mayoristas franceses como marca blanca. En ocasiones estas conservas, fundamentalmente sardina, vuelven importadas a mercados como el madrileño sin saber que era un producto elaborado en las costas gallegas.
 
Pero algunos de nuestros industriales se dan cuenta que deben eliminar ese yugo que les ata a los vecinos del norte y comienzan a sondear el mercado para encontrar clientela propia. Lo más fácil es buscar en países que hablen nuestro idioma, por eso los primeros clientes importantes los encuentran en mercados de la América española como como Méjico en Norte América, Cuba y Puerto Rico en el Caribe y Uruguay y Argentina en Sudamérica. La marca de la empresa será Palais d'Orient, que años más tarde seria castellanizada convirtiéndose en Palacio de Oriente.
 
Portada catalogoLa voluntad exportadora fue una ventaja competitiva de la firma Antonio Alonso frente a otras marcas y es una seña propia, que se ha mantenido a lo largo de la historia de la empresa.
A finales de siglo los negocios marchan bien para Antonio Alonso pero el industrial cree que es conveniente diversificar y no hacer depender todo su patrimonio de la conservera. Por esta causa decide adquirir dos buques de pesca a vapor en 1892 y 1893, el "San Antonio" y el "Santo Domingo", que dedicará a la pesca del besugo.
 
Escasez de hojalata
En estos años de finales del siglo XIX los conserveros tienen un grave problema, necesitan hojalata para sus envases y el Gobierno de la nación no concede los cupos que la industria necesita, hasta tal punto que en 1890 algunas fábricas deben detener su producción por falta de materia prima. El 9 de abril de ese año, los vigueses
se echan a la calle para protestar ante semejante injusticia.
 
La campaña en pro de que el Gobierno abra los cupos de las exportaciones surge en la fábrica de Antonio Alonso Santodomingo, que junto con el resto de industriales vigueses exigen que se atiendan sus reclamaciones, en cuanto a la hojalata, al estaño y al aceite.
 
Antonio Alonso ante este grave problema optará por dar un paso adelante, y al saber que en Vizcaya un grupo de industriales piensan en crear una sociedad dedicada a la fabricación de hojalata en Basauri, en plena ria bilbaína, decide sumarse al proyecto.
 
La sociedad será conocida como La Basconia y Antonio Alonso suscribe 100 acciones de la misma. Tambien participan otros conserveros gallegos como Manuel Goday de la Isla de Arosa y Félix Garcia Somoza de Noya. Los tres industriales serán los distribuidores del producto para sus zonas de influencia. Antonio Alonso irá aumentando su participación en el capital de la sociedad hasta que en 1903 le permite ingresar en el consejo de adminis-tración. Otra decisión importante fue la de crear una sociedad junto con otros industriales de la ciudad para la litografia de las latas de conservas, La Metalúrgica.
 
Publi Alonso1Con el cambio de siglo la peseta se devalúa aumentando las exportaciones y mejorando la cuenta de resultados de la empresa. Antonio Alonso decide que necesita crecer mediante dos estrategias, la construcción de una nueva fábrica y aumentando la mecanización del procesamiento del pescado.
 
Nueva fábrica
Muchas de las fábricas de conservas de finales del XIX y comienzos del siglo XX estaban ubicadas en el barrio del Arenal en los bajos de las viviendas o en cobertizos de construcción sencilla. Pero Antonio Alonso está decidido a romper con esta tendencia y quiere para su nueva fábrica algo distinto.
 
La factoría de Antonio Alonso va a ser una muestra importante de la arquitectura modernista en nuestra ciudad. El proyecto será del arquitecto Jenaro de la fuente y Domínguez y el solar estará situado en la calle de la Barxa (hoy Serafín Avendaño).
 
Según nos cuenta Jaime Garrido en su obra “Vigo, la ciudad que se perdió”: Se observa una fachada de 70 metros construida en piedra con recercados de los vanos, zócalo, cornisas, remates y elementos decorativos de sillería labrada. Los entrepaños eran de mampostería revestida y pintada de blanco para resaltar los elementos definidores de granito labrado. La composición de fachada se basa en ventanas altas divididas por la mitad con sillería de granito, para proporcionarle una mejor estabilidad, fijar la división de las dos plantas interiores y reducir las dimensiones de la carpintería. En los paños intermedios se cuelgan cintas de piedra de la cornisa, y el cuerpo central y latera-les de la primera ampliación se enmarcan entre pilastras almohadilladas.
 
En la segunda ampliación de José Franco Montes, se mantienen algunos elementos decorativos de la primera (zócalo, remates, cintas de los vanos) si bien las ventanas se anchean y se dividen verticalmente en tres tramos y horizontalmente en dos; son de sillería quizá para reducir las dimensiones del hueco acristalado. Esta es una de las muestras donde Jenaro de la Fuente adopta con más intensidad el lenguaje modernista, empleando una decoración que nos recuerda la influencia de la Secesión vienesa, acompañada de connotaciones barrocas.
 
Descarga de atún en Setúbal Portugal
 
Descarga de atún en Setúbal (Portugal).
 
Antonio Alonso además de conseguir una planta estéticamente impecable, va a contar con la ultima tecnología en cuanto a fabricación y cierre de envases, gracias a la adquisición de las maquinas sertidoras Evers, las primeras máquinas que cierran la lata sin necesidad de soldadura. La fábrica tambien contará con máquinas embutidoras mecánicas para su taller de vacío.
 
Escasez de sardina
A finales de la primera década del nuevo siglo se produce una importante escasez de sardina y Mauro Alonso, el hijo de Antonio debe afrontar el problema y decide irse a Ayamonte en la costa onubense para buscar una solución.
 
En la localidad sureña Mauro Alonso organiza la compra de sardina y establece una pequeña fábrica que la envasará en grandes latas que serán enviadas a la planta de Vigo donde se introducirán en los envases definitivos. Esta misma estrategia fue la utilizada por los conserveros franceses cuando llegaron a Galicia.
 
Mauro Alonso Jiménez-Cuenca
La primera guerra mundial va a ser una oportunidad para los conserveros vigueses, gracias a que España va a tener estatus de país neutral, como hemos dicho anteriormente.
 
Fábrica de Setúbal Portugal. 1940
 
Fábrica de Setúbal (1940).
 
La firma Antonio Alonso va a ser uno de los grandes proveedores de alimentación de los países del bando aliado, gracias al establecimiento de una oficina de ventas en la localidad francesa de Burdeos, que más tarde trasladarán a Niza, para no estar en la demarcación de la Francia ocupada y pasar a la Francia “libre” cuya capital era Vichy.
 
El fundador de la empresa Antonio Alonso Santodomingo fallecerá el 10 de febrero de 1917. La viuda Eloísa Jiménez Cuenca y sus hijos van a constituir una nueva razón social, la Sociedad Regular Colectiva Antonio Alonso, Hijos. El gerente de la misma será Mauro Alonso Jiménez-Cuenca.
Mauro Alonso ahora al frente de la empresa, había cursado sus estudios de derecho en Deusto y completado su formación en Inglaterra. Mauro fue directivo de la Cámara de Comercio, presidente del Círculo Mercantil e Industrial y entre 1927 y 1929 fue alcalde de nuestra ciudad y diputado provincial durante la dictadura del General Primo de Rivera.
 
Visita del rey AlfonsoXIII . 1927
 
Visita del Rey Alfonso XIII en 1927.
 
Durante su mandato municipal diremos que inició los trámites para la cesión de los castillos del Castro y San Sebastián a la ciudad, fue el anfitrión de la visita del rey Alfonso XIII a Vigo, consiguió el primer instituto de enseñanza media y siempre fue un alcalde procupado por cuadrar el presupuesto municipal. Rodrigo Alonso, hermano de Mauro, va a colaborar en la gestión de la empresa y en la parte comercial de la misma.
 
Crecimiento de la empresa
La nueva generación de la familia Alonso va a originar una gran época para la empresa estableciendo un plan de crecimiento de la misma a través de dos estrategias, la ampliación de la fábrica y la creación de nuevas plantas como serán las de Bueu, Celeiro y Setúbal. La fábrica de la Barxa va a sufrir una nueva ampliación y se va a establecer un gran taller que va a fabricar maquinaria para la propia planta y para otras firmas conserveras.
 
Tiempo atrás Mauro Alonso y Eugenio Fadrique, gerente de La Artística, habían llegado a un acuerdo para crear la sociedad conjunta Talleres Mecánicos Alonarti, para la fabricación de maquinaria de envasado de conservas. Pero este acuerdo se rompe pronto y la firma Alonso lo establecerá por su cuenta. Sin embargo los Alonso y los Fadrique a pesar de este desencuentro, siempre mantendrán una buena relación.
 
Feria Bruselas. 1922En cuanto a las nuevas fábricas la firma va a adquirir la fábrica de salazón de Pescadoira en Bueu, propiedad de Juan Tapias, convirtiéndola en una nueva planta conservera.
 
Setúbal era al principio de los años 20 el principal centro conservero portugués. Otras firmas tambien se establecerían allí como Gándara y Haz y Hermanos López Valeiras. La conservera Antonio Alonso lo hará en 1924.
 
Celeiro va a ser un caso parecido a Setúbal pero en lugar de sardina será para proveerse de atún, bonito y bocarte. Las Conserveras Ribas y Albo harán lo propio. Mauro Alonso hará en el caso de Celeiro una apuesta clara por las conservas de bonito que hasta ese momento no había merecido la atención de los conserveros.
 
La firma Antonio Alonso, Hijos, a través del establecimiento de nuevas fábricas, se convierte en esta década de 1920 en una de las cuatro grandes conserveras españolas con Massó, Albo y Curbera. En la década siguiente España va a pasar por el trance de la guerra civil y la empresa deberá trabajar a pleno rendimiento aumentando su producción y sus beneficios. En 1935 había fallecido la viuda Eloísa Jiménez Cuenca y ahora debían afrontar cambios en la sociedad.
 
División de la empresa
En ese momento se produce una circunstancia que marcará definitivamente el rumbo de la empresa, debido a la divergencia entre Mauro y Rodrigo Alonso, lo que provocará la división de la empresa en 1940.
 
Mauro, por una parte, se quedará con una gran parte de la fábrica viguesa y con las marcas comerciales Conservas Alonso, Conservas Antonio Alonso y Antonio Alonso, hijos. El resto de los hermanos, Rodrigo, Antonio y Salvador, con la parte de la fábrica que contenía los distintos talleres, las tres fábricas no viguesas y las marcas Palacio de Oriente, Albatros, La Corrida y Arosa. Estos tres hermanos constituirán la sociedad Conservas Antonio Alonso.
 
Mauro Alonso fallecerá en 1965 y dos de sus hijos, Alejandro y Quintín formarán una nueva sociedad con miembros de las familias Kaifer, De la Gándara y Dotras que cerrará en 1975.
La firma Conservas Antonio Alonso tendrá una vida mucho más fructífera, ya que durante la II Guerra Mundial va a ejercer su poder de exportación a los paises del Eje desde las fábricas gallegas y a los países aliados desde la planta de Setúbal.
Publi Alonso 2En Vigo la firma se había quedado sin fábrica, por lo que seguirán fabricando en una planta comprada a la familia Alonso Lamberti en 1941, en tanto no construyan una nueva. Durante esta década la empresa seguirá obteniendo beneficios, a través de las exportaciones que suponían más de un 30% del total de ventas y de ventas al resto de España, gracias a una magnífica red comercial haciendo hincapié en los grandes núcleos de población españoles.
 
De las tres ramas comerciales de los tres hermanos sería la de Antonio, casado con Elisa Meléndez, la que seguirá al frente de la sociedad, ya que será su hijo Guillermo Alonso Meléndez el que dirigirá la empresa representando a la tercera generación.
En 1961 se establece en Vigo la empresa francesa Carnaud mediante la sociedad Carnaud Galicia, S.A., que se dedicará a la fabricación de envases, lo que permitirá a los conserveros que se integraron en la sociedad eliminar los talleres de vacío de sus fábricas. En la sociedad estaban todas las grandes firmas y como no, Conservas Antonio Alonso.
 
Otra iniciativa conjunta de los conserveros va a fraguar en 1965 en la sociedad Fabricantes de Conservas Reunidos (Facore) que va a servir para centralizar las compras de productos como el aceite o el atún.
 
Nueva transición familiar
En 1965 fallece Rodrigo Alonso Jiménez-Cuenca y poco después Antonio y Guillermo Alonso Meléndez, por lo que se necesita savia joven en la dirección de la empresa. En estos años 60 las fábricas de Guixar, Bueu y Celeiro tenían unos parámetros bajos en cuanto a su productividad y se habían quedado anticuadas. La planta de Setúbal mantenía una producción aceptable, siendo destinada la misma en una buena parte al mercado venezolano.
 
En 1964, el bolívar es devaluado por lo que las exportaciones al pais caribeño se hacen más complicadas. Debido a esa devaluación Conservas Antonio Alonso establece un acuerdo con la firma venezolana Productos del Mar, cediendo la marca Palacio de Oriente a cambio de un royalty.
 
En Portugal también sucede lo mismo con el grupo Cofaco, propietario de la marca Bom Petisco, y con la empresa Pesca de Aveiro, que capturaba anualmente una cantidad importante de atún blanco, para constituir la sociedad Conserveros Reunidos (Coresa) para la distribución de los productos de las tres empresas.
 
Es en 1969 cuando se hace cargo de la dirección de la empresa Guillermo Alonso Jaúdenes, hijo de Guillermo Alonso Meléndez, debido a la muerte prematura de éste. Guillermo Alonso habia cursado estudios de derecho en Madrid y se encontraba trabajando en la empresa Pesquera Industrial Gallega S.A., presidida por José Barreras Puente. Ahora se encontraba al frente de Conservas Antonio Alonso y tenía delante una difícil papeleta, ya que salvo la planta portuguesa, las otras tres Guixar, Bueu y Celeiro, tenían una baja productividad.
 
Guillemo Alonso tiene que tomar medidas drásticas para salir de la difícil coyuntura y reestructurar la empresa. La primera medida sería la de cerrar la planta de Guixar en 1971. La fábrica de Celeiro se especializará en la fabricación de túnidos, sobre todo bonito y albacora, mientras la de Bueu envasará el resto de especies. Las oficinas centrales se establecen en Vigo.
 
Guillermo Alonso Jáudenes
Guillermo Alonso Jaúdenes. 
 
Las medidas tomadas van a dar resultado ya que la producción entre 1971 y 1982 va a aumentar un 50% y las exportaciones que se situaban en un 2% se van a cuadruplicar, con un gran aumento en países como Suiza o EE.UU. Tanto en el sector del pescado como en moluscos, la empresa opta por comprar a empresas especializadas directamente o a través de Facore.
 
En 1977, la empresa pasará de ser sociedad limitada a sociedad anónima, ocupando los puestos de dirección Jorge Alonso La Rosa y Guillermo Alonso Jaúdenes, miembros de la cuarta generación. En 1992 se procede a una profunda modernización de las líneas de mejillón, cefalópodos, túnidos y del proceso de embalaje.
 
Se cierra la planta de Bueu pero se construye una nueva en el polígono de Castiñeiras de la misma localidad, por lo que con la de Celeiro, serán las dos plantas operativas de la empresa. Los almacenes que poseía en Vigo serán trasladados también a la nueva planta de Bueu, mientras las oficinas centrales se mantienen en la ciudad olívica.
 
Guillermo Alonso Jaúdenes fallecería en mayo de 2014 de forma repentina, lo que supuso una gran consternación en el mundo empresarial vigués. La empresa en la actualidad está dirigida por Iván Alonso-Jáudenes Curbera.
 
La empresa hoy
La empresa Conservas Antonio Alonso tiene una gran presencia en Asturias, Galicia, Castilla-León, Levante, Canarias y ganando cuota de mercado en el resto de España. La marca se encuentra en las principales cadenas de super e hipermercados y tiendas de alimentación de alta gama.
 
En cuanto al mercado exterior la marca está bien posicionada en países europeos como Portugal, Francia, Bélgica, Suiza, Inglaterra, Austria, en paises americanos como EE.UU., Puerto Rico, Méjico, Costa Rica, Perú y en el lejano oriente en el pais nipón.
 
 

EN EL PAIS DEL AUTOBÚS

EL VIGO QUE FUE


Galicia viaja en autobús. Su sistema ferroviario es pobre, sin servicios de cercanías, tiene horarios escasos y deja amplias zonas del país sin cobertura. Para colmo, decenas de estaciones han sido abandonadas en los últimos treinta años. El corredor de velocidad alta del Eixo Atlántico ha agravado el problema, dejando numerosas localidades sin tren o con un servicio meramente anecdótico. Comparada con Alemania, Reino Unido, Francia o Italia, Galicia tiene un tren malo, más bien malísimo. Por eso triunfa el autocar.
 
 
Autobús de La Regional
 
 
En lugar de articular el territorio con una buena red ferroviaria, Galicia ha apostado por la alta velocidad a Madrid. Se han gastado en ello millones, como si ir a la capital de España en tren fuese algo importantísimo. Cuando la verdadera necesidad está en los desplazamientos metropolitanos y regionales, escasos o inexistentes en casi todos los casos. Galicia tiene tres aeropuertos, dos de ellos en la misma provincia (A Coruña, por supuesto), y ninguno tiene una conexión ferroviaria ni por metro ligero. Pero llenamos los periódicos con «trascendentales» obras ferroviarias en Villalpando, en Zamora, o en Villalar de los Comuneros, que nos conectarán con la Meseta. Es lo que hay. Es el país y los dirigentes que tenemos.
 
Dejando a un lado la reflexión, la realidad es que Galicia va en bus. Desde que Evaristo Castromil Otero fundó sus líneas, el Castromil conectó a los gallegos. Al igual que el ATSA, el Raúl, el Auto Industrial o el Ojea.
 
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Vigo y su área metropolitana se mueven también en autocar. Antes de que llegase el invento, en el último tercio del siglo XIX, la ciudad se desplazaba en coche de caballos. Había en 1880 en la ciudad tres grandes compañías de carruajes. La más popular era la de Herrador, situada en el solar donde estuvo el bar Goya, con las caballerizas en la actual calle Gil. Ofrecía cestos, berlinas, landós y carrozas fúnebres. En Colón, llamada Ramal hasta el cuarto centenario del Descubrimiento de América, en 1892, estaba la de Alejo. Y, en la Porta do Sol, donde hoy se yergue el edificio Simeón, se situaba la de Bao. Las tres eran los taxis del Novecento y competían por alquilar su vehículos de caballos para los desplazamientos por la ciudad.
 
Los billetes no eran baratos. En 1867, ir de Vigo a Pontevedra costaba 24 reales en berlina. Se invertían cuatro horas en el trayecto y el viaje era peligroso, pues los caminos, sobre todo embarrados en invierno, favorecían los accidentes. Y los aurigas no siempre iban en las mejores condiciones. Al punto de que, en 1837, se había dictado una orden prohibiendo que los chóferes condujesen «durante más de 24 horas seguidas».
 
Con el nuevo siglo, llega el bus, de la mano del genial Antonio Sajurjo Badía. Su empresa de fundición, La Industriosa, logra reconvertir motores de vapor en de gasolina y funda La Regional, compañía de autocares cuya principal ruta es A Coruña-Santiago. Con ella, desbanca a La Ferrocarrilana, la compañía de diligencias que operaba hasta entonces. E incluso implanta un nuevo invento, marca de la casa, las «estaciones telefónicas portátiles». Se trata de postes de teléfono situados en la ruta cada diez kilómetros. Así, en caso de avería, el conductor puede pedir rápidamente que venga otro vehículo. El Habilidades acababa de inventar los postes de emergencia de las autopistas.
 
El bus de principios de siglo Desde su fundación, en 1906, la compañía desbanca a las diligencias y se hace especialmente popular en la ruta entre A Coruña y Santiago. Amador Montenegro describe aquellos viajes: «El servicio era regular y con buenos horarios, pero la falta de elasticidad de las direcciones, los neumáticos macizos y la falta de práctica, hacía que no pocas veces visitaran los prados lindantes, pero así y a todo era un gran servicio que se consideraba seguro y rápido».
 
Al principio, las ruedas eran macizas. Cuando se inventó la cámara de aire y aparecen los neumáticos, surgió otro problema, que describe Montenegro: «Tenía el terrible enemigo en las tachuelas de los zuecos, se pinchaban las ruedas y era preciso cambiar los neumáticos y aún desmontarlos para tapar el pinchazo con sendos parches».
 
Este cronista recordaba que un fotógrafo vigués «inventó un líquido que tenía por objeto tapar los pinchazos y que estaba formado con vino y amianto molido, su eficacia era relativa pero si el tiempo era seco no dejaba de ser eficaz, y lo era menos cuando llovía».
 
Desde La Regional a Castromil, hasta llegar hoy a Monbús, Galicia es un país de autocares. Sanjurjo Badía fue el pionero en la creación de líneas. Y, mientras seguimos hablando del tren rápido para ir a Madrid, no olvidemos que vivimos en un territorio que se ha tejido gracias al bus.
 
Eduardo Rolland. La Voz de Galicia
 
 
 
 

domingo, 9 de agosto de 2015

DESALOJADO EL CONVENTO DE SANTA MARTA

EFEMERIDES 10 AGOSTO 1809
 
 
"Es desalojado el convento de franciscanos de Santa Marta, que había servido de Hospital desde la ocupación de los franceses. La comunidad, cuyos hijos tanto se distinguieron en aquella lucha, se reintegra en su antigua casa y a sus santas ocupaciones".
 
Xosé María Álvarez Blázquez. "La Ciudad y los Días. Calendario histórico de Vigo"
 

miércoles, 5 de agosto de 2015

LA FLOTA FRANCESA LLEGA A VIGO

EFEMERIDES 6 AGOSTO 1805
 
 
"Entra en Vigo la escuadra del Contralmirante francés Lallemand, compuesta del buque insignia "Majesteux", de tres puentes; otras cuatro naves de 74 cañones, tres fragatas y varios navíos ligeros. Esta flota viene con intento de reforzar la franco-española que manda Villeneuve, a la sazón en La Coruña y El Ferrol. Pero las vacilaciones de este jefe, sus secretos movimientos al margen de las órdenes de Napoleón, y, sobre todo, el temor al poderío naval inglés, impidieron la reunión de ambos contingentes. Villeneuve salía para Cádiz, mientras Lallemand se dirigía a Rochefort. El tan temido enemigo, personalizado en la figura de Nelson, esperaba la suya en Trafalagar. Todo se hubiera, acaso, evitado si Villeneuve, Gravina y Lallemand hubiesen concentrado sus fuerzas en Vigo".
 
Xosé María Álvarez Blázquez. "La Ciudad y los Días. Calendario histórico de Vigo"
 

martes, 4 de agosto de 2015

FELIPE III CONCEDE A VIGO DERECHOS DE PESCA

EFEMERIDES 5 AGOSTO 1617
 
 
"Don Felipe III firma en El Escorial un privilegio, por el cual concede "para siempre jamás a la villa de Vigo, el uso y aprovechamiento de los derechos de banastería y corretaje de sardina, pescado, vara, peso y medida de la alhóndiga". Estas concesiones hacíalas la corona en compensación de haber facilitado la villa la suma de 262.000 maravedíes, con destino a las tropas que aquí embarcaron para hacer la guerra de los Países Bajos. Esta entrega, sumada a otras anteriores, elevaba ya a la respetable cantidad de 1.231.000 maravedíes, la aportación que, en pocos años, hizo el pueblo de Vigo para tales atenciones".
 
Xosé María Álvarez Blázquez. "La Ciudad y los Días. Calendario histórico de Vigo"
 
 

lunes, 3 de agosto de 2015

LA SOBERBIA DEL DUO DEL PP

OPINION
 
 
Con motivo del nuevo agravio infligido a Vigo con el nombramiento de Louzán y Muñoz como miembros de la dirección de Zona Franca, he leído en algún artículo que el PP persiste en el error, nada más lejos de la realidad.
 
El tándem Feijóo-Rueda, presos de una soberbia excelsa, tomaron la medida para castigar (una vez más) a la ciudad que les infringió tan severa derrota electoral en el Concello y sobre todo en la Diputación. Ya hemos comentado en otras ocasiones que la cúpula del PP gallego está orgullosa de tratar a nuestra ciudad como las hermanastras lo hacían con la Cenicienta, es decir a patadas. No hay más que ver el ínfimo nivel que el partido ha tenido y tiene al mando en Vigo. ¿De verdad que en todos estos años pasados no han sido capaces de encontrar algo mejor? Cuando no se busca está claro que no se encuentra.
 
El nombramiento de Elena Muñoz poco antes de las pasadas elecciones municipales fue perpetrado para demostrar la inquina que el dúo Feijóo-Rueda mantienen con nuestra ciudad. Es lo mismo que hacía D. Manuel con Vigo, pero corregido y aumentado.
 
El PP gallego es una organización cuyos dirigentes son felices chapoteando en la charca caciquil, porque ese es su ser y su naturaleza. De ahí que estén orgullosos de mantener a un exbedel al frente de la Diputación provincial durante tantos años y huyan de incorporar a gente preparada e independiente. No se atreven porque están acostumbrados a recibir su respuesta preferida: "Sí señor, lo que Vd. diga", y no piensan salir de ahí. En las próximas elecciones generales, la ciudadanía viguesa volverá a agradecerle al PP los servicios prestados.
 
La imagen más o menos tecnócrata del presidente Alberto no deja de ser una fachada, cuando rascas un poquito en su superficie aparece el señor Baltar padre tocando el trombón.
 
Fernando Torres Carbajo

TRAICION DEL GENERAL MORILLO

EFEMERIDES 4 AGOSTO 1823
 
 
"Entra triunfalmente en Vigo el ejército absolutista del General Morillo, el cual, cuando ya se disponía a atacar la ciudad, recibió en Redondela a una comisión del Ayuntamiento, integrada por los elementos menos comprometidos en la política liberal. Esta comisión fué a felicitarle y pedirle pusiese coto a los posibles desmanes de las bandas insurgentes que apoyaban a Morillo, entre ellas la famosa de Cotobad. Ésta había sido batida por la Milicia Nacional de Vigo en diversas ocasiones, y se temía que, a su entrada en la ciudad, cometiese actos de represalia. El Conde de Cartagena prometió evitarlo a toda costa y, en efecto, entró pacíficamente, siendo recibido con muestras de contento popular. En Vigo quedó de guarnición el Regimiento de Aragón, después de desarmados los pocos milicianos que restaban. El 17 de este mes emprendió Morillo, con el resto de sus fuerzas, la marcha sobre La Coruña, a cuya capital llegó el 21.

Así concluía para Vigo su fugaz experiencia de capital de provincia, durante el trienio liberal".
 
Xosé María Álvarez Blázquez. "La Ciudad y los Días. Calendario histórico de Vigo"

EL CICLISMO CONQUISTA A LOS VIGUESES

EL VIGO QUE FUE

    
Francisco Maldonado Lagos y Ramón Gasset fueron los vencedores de la primera prueba ciclista disputada en Vigo. Fue el martes 9 de agosto de 1887 a las cinco de la tarde. Ocho corredores, montando velocípedos [eran máquinas con una rueda delantera muy grande y otra mucho más pequeña detrás], se presentaron en la Alameda ante una gran multitud. La banda municipal, situada en el quiosco, «frente al jurado», amenizaba el espectáculo. La competición se dividía en dos pruebas distintas. La primera consistía en ensartar, siempre subidos a la máquina, el mayor número de sortijas, mientras que la otra sería ganada por quien invirtiese mayor tiempo en realizar un recorrido. Hay que tener en cuenta las especiales condiciones de estos vehículos.
 
 
El velódromo donde hoy está La Alameda

 
El periodista e historiador Gerardo González Martín acometió con éxito en el 2007 la ingente tarea de recopilar los orígenes y primer siglo del ciclismo gallego en el libro 120 anos de ciclismo galego (Galaxía). En aquel libro, el investigador de la historia de Vigo señala que aquel año «Vigo coñeceu as primeiras probas ciclistas, o que supón dicir que na cidade nacía o deporte de masas». Una afirmación, referida al ciclismo en su estado primario, que el fútbol no alcanzaría hasta décadas después.
 
González Martín hace referencia al cronista olívico Avelino Rodríguez Elías para situar en torno al año 1880 la llegada del primer biciclo a Vigo. Tras aquel verano de 1887, el ciclismo ya se instaló en la ciudad y, al año siguiente, volvió a repetirse la competición, incluyendo entonces pruebas de resistencia y velocidad, que ganó el gran ciclista local José Curbera Fernández, el Hércules de los velódromos.
 
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La prensa local cifraba en seis mil personas la asistencia, en el verano de 1889, al Campeoanto de Galicia que se disputó en la alameda viguesa. Los participantes tuvieron que dar diez vueltas a la improvisada pista habilitada en el lugar. Rafael Troncoso fue el vencedor, mientras que en la carrera de tres mil metros se alzó vencedor Francisco Molíns. Todavía hubo una tercera modalidad, infantil, dedicada a los triciclos, en la que se impuso Javier Curbera. La habilidad estuvo representada por la carrera de cintas que ganó Ramón Gasset.
 
El contexto de las dos competiciones son las fiestas de la Reconquista, que desde 1883 se celebraban en agosto, en torno a la procesión del Cristo de la Victoria.
 
Las carreras y las regatas generaron, según cuenta la prensa local de 1887, el interés por las apuestas. Según cuenta Faro, la panaedría Madrileña, situada en la calle de Sombrereros, acogió un «centro general de apuestas». El procedimiento era parecido al que se sigue hoy en día. Los apostantes adquirían antes de las pruebas los billetes, que valían cinco pesetas, a favor de un velocipedista o de una embarcación y, una vez concluida la carrera o la aregata, se pagaba a los ganadores antes de abrirse el período para apostar por la siguiente carrera. Aquella panadería madrileña estaba regentada, según la prensa, por un señor apellidado Pou.
 
Como las regatas se hacía frente al Náutico, los espectadores podían ver ambas pruebas sin grandes desplazamientos.

Jorge Lamas. La Voz de Galicia
 
 

domingo, 2 de agosto de 2015

EL CRISTO Y LA RECONQUISTA EN 1913

EFEMERIDES 3 AGOSTO 1913


"Con gran brillantez se celebran este año las fiestas del Santísimo Cristo, que conmemoran al propio tiempo la gesta de la Reconquista. El P. Eusebio Gómez Miguel, Escolapio, pronuncia en la función religiosa que se celebra en la Colegiata un magnífico sermón histórico-apologético, sobre el tema La Reconquista de Vigo (impreso después en Granada, Tip. Guevara, 1913, fol. 23 p.), en el cual, al evocar las hazañas de la población viguesa, dice: "Hay momentos supremos, decisivos, en la vida; son las horas grandes, trágicas, sublimes, marcadas con el sello de un destino ulterior de dicha o desventura, horas de lucha formidable, en que el hombre adquiere las proporciones del héroe, que tranquilo se alza sobre montañas de escollos y abismos espantables, y los salva con una serenidad olímpica. Tal era la situación de los vigueses; debían levantar muros de acero y revestirse de una suprema fortaleza, ya para dejar a las posteridades venideras un ejemplo viviente, ya para que el enemigo derrotado no volviera a profanar con su villana planta los campos adorados de aquella tierra hermosa".

Las piezas oratorias, pronunciadas con motivo de la festividad del Santísimo Cristo, constituyen un conjunto del máximo interés histórico y emocional, cuya colección sería conveniente reunir, con vistas a una futura edición selectiva. En fecha reciente, D. Ángel Bernárdez Losada, inteligente y curioso buceador del pasado vigués, publicaba en la Hoja del Lunes dos papeletas de sendos sermones, entre ellos el hermosísimo que pronunció D. Marcelo Macías, recogido después en el libro Estudios sobre Galicia. Los folletos originales son ya, en muchos casos, piezas raras, y ello justifica nuestro insistente afán de que se recoja cuanto antes la nutrida bibliografía viguesa. He aquí un motivo más de esta aspiración".
 
Xosé María Álvarez Blázquez. "La Ciudad y los Días. Calendario histórico de Vigo"
 

VERNE EN LA PROCESION DEL CRISTO

 EL VIGO QUE FUE


Hace 137 años, el escritor Julio Verne asistió a la procesión del Cristo de la Victoria, en su tránsito por las calles de Vigo. Fue en 1878, en la primera de sus dos visitas a la ciudad a bordo de su yate, el Saint Michel III. Y se asombró con algunas estampas como las que podrán contemplarse hoy mismo: la gran afluencia de gente y los ofrecidos que hacen el recorrido de rodillas.

El escritor francés había llegado el sábado 1 de junio de 1878, acompañado en su yate por su hermano Paul, su sobrino Maurice, el diputado Raoul Duval y el hijo de su editor, Jules Hetzel jr. El mal tiempo reinante le obliga a hacer una escala que se prolongará durante cuatro días y en la que disfrutará enormemente de Vigo y de su vida social en la época.

La primera sorpresa es que Vigo está en fiestas. A finales del siglo XIX, la Reconquista se celebra el primer fin de semana de junio, al igual que la procesión del Cristo de la Victoria. Actualmente, se festejan el 28 de marzo y el primer domingo de agosto, respectivamente. El escritor de Nantes anota en su cuaderno de viaje: «Fiesta por la independencia recobrada en 1809 sobre los franceses. Fuegos de artificio. Música. Admisión al Casino. Iglesia reciente, murmullos, no hay sillas». La «iglesia reciente» es sin duda la colegiata de Santa María, en el Casco Vello, cuyas obras habían concluido cuarenta años antes, en 1838.

El domingo, 2 de junio, dará a Verne la ocasión de conocer la ensenada de San Simón y, por tanto, el escenario de la Batalla de Rande que él mismo describió en 20.000 leguas de viaje submarino. «Domingo, 2 de junio. Paseo matinal a las 6 horas con Pierre. Barco de vapor. Fondo de la bahía. Galeones. Vista. Un verdadero fiordo. Graneros de maíz. Naranjos. Retorno a bordo». Los hórreos y los naranjales llaman la atención del escritor. Tras almorzar a bordo, Julio Verne visita al gobernador de Vigo y conoce la campiña viguesa: «Ayudante de campo del gobernador. Almuerzo de ceremonia a bordo. Desembarcados 2 horas. Coche. Visita al gobernador. Su mujer, sus oficiales, su villa. Paseo en coche. El valle. El mar».

Por la noche, cenan en la fragata Flore y desembarcan para contemplar la procesión del Cristo de la Victoria. Verne anota todo telegráficamente en su cuaderno: «Con el cónsul. Cargamos carbón. Cena a bordo del Flore. Comedor de oficiales. Siete salvas de cañón por el cónsul. Noche. En la casa del cónsul. Procesión. Mujeres sobre las rodillas durante cuatro horas. De 4 horas a 8 horas. Retorno a bordo. Mujeres con colores vistosos, amarillo, rojo y verde».

El diputado Edouard Raoul Duval se extiende con más detalle en una carta que envía a Francia narrando su estancia en Vigo: «La noche nos reservaba otra sorpresa: la ?procesión de las luces?. Imagínense toda una ciudad, de diez a quince mil personas al menos, llevando cada una un cirio y marchando en dos filas; en medio de la ceremonia religiosa amenizada por unos querubines, el general y sus oficiales, la custodia llevada sobre los hombros de los jueces del tribunal de Comercio, etc. Lo más curioso eran dos fieles que se habían ofrecido con alguna promesa y que andaban de rodillas con un cirio en una mano y un bastón en la otra».

Duval emplea la expresión torche para la procesión. Literalmente, sería la procesión de las antorchas, aunque se entiende que quiere transmitir una expresión similar a «procesión de las luces», en alusión a los cirios que posteriormente sí citará.

El día anterior, Verne y sus acompañantes ya habían disfrutado de la verbena popular en el campo de Granada, frente a donde está hoy la praza do Rei. Así la describe Duval: «Por la noche, en el paseo hay música y fuegos artificiales. Bajamos a tierra con el comandante de La Flore, que desde ese momento no se separó de nosotros de una manera tan generosa que nosotros nos dejamos llevar con mucho gusto. Encontramos de todo en la bahía de Vigo, incluso el esqueleto de una enorme ballena, pescada en alta mar unos días antes, en el lugar de la fiesta, muy bien iluminada con farolillos; hay una multitud tan grande que parece que estamos en una ciudad de 150.000 almas cuando en realidad son 15 o 16.000 (...) Hay dos bandas de música subidas sobre tarimas, fuegos artificiales de los más bellos, cantidad de bombas de todo tipo, tres obras montadas sencillamente cada una de ellas como un drama en varios actos con cambios de decorado a la vista».

Por tanto, hace 137 años, había en Vigo unas fiestas que podían entusiasmar a los visitantes, por ilustres que fueran. Y, también, una procesión que asombró a Jules Verne. Esta tarde volverá a recorrer las calles viguesas el Cristo de la Victoria. Un nombre que también está en la obra del escritor de Nantes: Victoria es el nombre que dio a uno de los adelantos técnicos que protagonizan su obra, el globo aerostático con características de dirigible que recorre África en Cinco semanas en globo.

Eduardo Rolland. La Voz de Galicia