domingo, 28 de febrero de 2016

LA ZONA FRANCA DE VIGO

EL VIGO DE AYER Y HOY
 
 
Hoy hablaremos de lo importante que fue la creación en 1947 mediante concesión del Gobierno de un depósito franco para esta ciudad.
 
El concepto de “zona franca” corresponde a un determinado territorio que está exento de impuestos arancelarios para toda mercancía extranjera además de otras ventajas fiscales y está regida por el Código Aduanero español, además de por la legislación europea correspondiente.
 
Además de la de Vigo, existen en España la de Barcelona, Bilbao, Gran Canaria y Tenerife. En ellas pueden operar las empresas que necesiten exportar o importar mercancías o las dedicadas al comercio internacional.
 
En cuanto a la historia en Vigo ya hubo un Depósito Comercial que duró desde 1886 hasta 1891 y posteriormente un Depósito Franco que existió entre 1918 y 1928. La ley de Zonas Francas en España data de 1929 con gobierno del general Primo de Rivera.
 
 
ZFV Balaídos con las naves A y B de Citroën.jpg
                                               ZFV en Balaídos con las primeras naves de Citroën.
 
La que conocemos en Vigo como Zona Franca nos lleva hasta 1947 año en que se produjo la concesión de la misma, que nació con una clara vocación comercial que más tarde se convertiría en industrial.
 
En los primeros años la Zona Franca de Vigo fue poco más que papel mojado ya que no contaba con instalaciones ni había solicitudes de empresas para asentarse en ella.
 
La cosa cambió cuando Citroën decidió instalar una fábrica en España, que se iba a radicar en la zona de Pamplona y gracias a las gestiones del industrial vigués Félix Santamaría finalmente se quedó en Vigo. La empresa Citroën Hispania, S.A. sería constituida el 2 de julio de 1957 y comenzaría su actividad en un almacén de Aduanas en la calle Montero Ríos. (Ver el capítulo “Citroën Hispania, S.A. La fábrica de Pamplona que acabó en Vigo”)
 
 
ZFV en Bouzas.jpg
                                                                         ZFV en Bouzas.
 
 
Pocos años antes “las fuerzas vivas” de Vigo habían decidido que la Zona Franca viguesa debía contar con metros cuadrados suficientes para asentar a las empresas que lo solicitaran. En esto intervinieron el alcalde Tomás Perez Lorente, ayudado por el delegado del Estado Rafael Portante Suárez y por el secretario letrado Ricardo Torres Quiroga. También prestaron una gran colaboración Vicente Sierra abogado del Estado, César Villarino administrador de la Aduana y José Ramón Fontán, que consiguió los terrenos, logrando al final un solar de más de un millón de metros cuadrados.
 
Para hacerse con toda esta superficie hubo que adquirir cerca de dos mil pequeñas fincas mediante expropiación. El Consorcio no contaba con financiación propia para costear estos gastos por lo que fue necesario un crédito de la Caja de Ahorros de Vigo de 13 millones de pesetas para cubrir la operación. Además de Citroën, las primeras operaciones que se produjeron fueron las correspondientes a export-import de partidas de aluminio y ferroaleaciones.
 
En el proyecto inicial también se contemplaba el proyecto de un puerto en la zona de Alcabre mediante rellenos sobre el mar, proyecto que se abandonó por lo elevado de su coste. Hay que precisar que la instalación de Citroën vino a salvar la Zona Franca viguesa, ya que de no haber sido así la concesión hubiera podido expirar y Vigo se hubiera quedado sin depósito franco.
 
 
Vista aérea de ZFV Balaídos
                                                              Vista aérea de ZFV en Balaídos.
 
El 10 de abril de 1958 se ponía la primera piedra de la planta en la Zona Franca de Balaidos. Comenzaría a funcionar en agosto de 1959 con las naves A y B dedicadas al montaje de las furgonetas 2CV.
 
Hoy en día
Hoy el territorio franco de Balaídos es el motor ecónomico de la ciudad. Cuenta con las instalaciones que se han multiplicado a lo largo de los años del grupo PSA y de GKN Driveline Vigo. Aprovechando que contamos con estas empresas punteras, al calor de ellas ha surgido el Clúster del Automóvil de Galicia que llega a emplear hasta 40.000 trabajadores. El recinto de la Zona Franca de Vigo está pendiente de una próxima ampliación.
 
Red de parques empresariales
Hoy la Zona Franca viguesa cuenta, además de Balaídos, con los parques de A Granxa en Porriño, Bouzas, Parque Tecnólogico y Logístico y el de Puerto do Molle en el municipio de Nigrán. Y tiene en desarrollo los de Comesaña-Matamá-Valladares y el de Plisán en Salvatierra.
 
La red de parques de la Zona Franca aportan a las empresas en ella radicadas una ubicación estratégica, buenas comunicaciones y facilidades logísticas, además de ventajas en temas de formación, gestión y desarrollo empresarial. Las firmas localizadas en la ZFV aportan casi un tercio del empleo local.
 
En el parque de A Granxa también está situado el Centro de Iniciativas Empresariales (CIE), que trata de ser un dinamizador para facilitar la creación de nuevos proyectos y empresas. Debido al éxito de esta iniciativa ya existe otro similar en el parque de Porto do Molle.
 
 
ZFV en Porto do Molle. Nigrán
                                                                 ZFV en Porto do Molle (Nigrán).
 
Hay que destacar también la iniciativa de la ZFV llamada Vigo Activo, una sociedad de capital riesgo para ayuda de la mediana y pequeña empresa local.
La ZFV también publica desde hace 20 años la base de datos empresarial Ardán sobre las 20.000 empresas gallegas de mayor facturación, al igual que el Informe Económico y de competitividad de Galicia en colaboración con la Universidad de Vigo.
 
Intervenciones de ZFV
El Consorcio de ZFV intervino también en el proyecto de “Abrir Vigo al mar” en colaboración con la Autoridad Portuaria, Ayuntamiento y Xunta de Galicia. Se trataba de recuperar la parte más céntrica del puerto vigués para uso de la ciudadanía viguesa.
 
La obra fundamental fue la construcción de un túnel que liberó de tráfico la calle Montero Ríos. El proyecto fue firmado por el arquitecto sevillano Guillermo Vázquez Consuegra. El resultado final de la obra a pesar de contar con varios premios de arquitectura tiene aspectos discutibles.
 
La ZFV intervino asimismo en la construcción del paseo marítimo de Bouzas y de los aparcamientos públicos de Plaza de la Estrella, Berbés y del centro comercial de A Laxe. Finalmente hay que mencionar también la construcción del Museo do Mar de Galicia en Alcabre, que es un bello continente con escaso contenido.
 
Para finalizar podemos decir que la creación de la Zona Franca viguesa fue fundamental para que en 1957 llegara la planta francesa de Citroën, que fue un maná económico, industrial y de progreso que cayó sobre esta ciudad gracias a D. Félix Santamaría Gª. De Larenas al que Vigo todavía todavía le debe un gran homenaje.

Fernando Torres Carbajo

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