sábado, 9 de abril de 2016

CONTENEDORES

 NOTICIAS


Es un auténtico escándalo. Después de invertir 60 millones de euros en la ampliación de los muelles de Areal, la Autoridad Portuaria de Vigo exhibe su ineptitud absoluta perdiendo el tráfico de contenedores de Maersk Sealand, la mayor compañía del mundo en el sector, que se va al puerto de Marín. Y lo han hecho sin que se enterase Ignacio López-Chaves, presidente del puerto cuando comenzó a gestarse esta aberración y ahora felizmente evacuado al puesto de Delegado de la Xunta en Vigo, para que no tenga que explicar una chapuza de dimensiones cósmicas, una debacle, fruto de que se sigan nombrando para gobernar puertos a políticos que no tienen ni la más remota idea de cómo funcionan.

Vigo puede perder hasta el 40 % de su tráfico de contenedores. Y esto va a ser también un golpe terrible para industrias como la del granito, el congelado o el metal. Pero no se ofrecen explicaciones claras, ni mucho menos responsables de este desastre. ¿Dónde estaba la Autoridad Portuaria de Vigo? El caso de Maersk provoca indignación y vergüenza ajena. Estas cosas pasan por tomarse al puerto a chirigota, convirtiendo su presidencia en trampolín político o sillón vistoso para agradecer los servicios prestados. No siempre sucede así, pues López Veiga tiene experiencia y Caballero es capitán de la Marina Mercante. ¿Pero qué pinta una auxiliar de enfermería o un abogado máster en industrias culturales? Para pilotar aviones, dirigir centrales nucleares y operar no se nombra a cualquiera. Se designan expertos. En los puertos, la Xunta tiene otro criterio. No saben que con las cosas de comer no se juega.

Eduardo Rolland. La Voz de Galicia