martes, 18 de octubre de 2016

MOURIÑO DEBE ELEGIR: HEROE O VILLANO

OPINION
 
 
Recuerdo la penúltima conferencia de prensa del presidente del Real Club Celta, D. Carlos Mouriño, que tuvo lugar el 8 de septiembre pasado. En ella el mandatario celeste comunicaba que debido a la imposibilidad de construir la nueva ciudad deportiva su motivación había decaido y que por ello manejaba tres posibilidades para el futuro del club.
 
La primera, que alguien de su familia se hiciera cargo del Celta; una segunda en la que se debería nombrar a un ejecutivo que se ocupara de su gestión y la tercera, que se basaba en la venta del club.
 
Siete días después un periódico regional hablaba de que "un grupo de inversión chino se presume como el comprador del paquete accionarial mayoritario de Carlos Mouriño por una cantidad cercana a los 100 M€".
 
Este martes D. Carlos Mouriño, en su última aparición ante la prensa, vino a decir que: uno, el futuro del club a largo plazo es muy endeble; dos, que si el Concello no se compromete a vender el estadio de Balaidos al club, él se marcharía con la conciencia tranquila; tres, que las negociaciones de venta con un grupo chino están muy avanzadas, y cuatro, que le ha llegado en los últimos días otra oferta desde Catar.
 
Extraña oír al Sr. Mouriño hablar mal del futuro de una propiedad que todavía no ha vendido pero que sin embargo está en plena negociación para su futura venta, y lo que nadie puede llegar a entender es que la condición para quedarse en el club es que el Concello tenga que venderle el estadio municipal, algo de lo que absolutamente nadie en esta ciudad había oido hablar hasta ahora.
 
Pero además del fondo de la exposición, lo que más extrañó del presidente celeste fueron sus formas. Hasta ahora el Sr. Mouriño siempre fue un hombre educado, mesurado, discreto, que no solía elevar su tono de voz y que no gustaba de atacar ni a personas ni a instituciones. El Carlos Mouriño de ayer fue un hombre áspero, enfadado con el mundo, que puso como "chupa de dómine" a la máxima representante del PP local y también tuvo sus palabras para su antecesor en el cargo.
 
Hay que aclarar que el Sr. Mouriño es muy libre de vender su parte del capital de la empresa Real Club Celta S.A.D. porque la ley está a su favor y es perfectamente legal. Sabemos a través del interesado que las negociaciones de venta de la "citada empresa" están muy avanzadas y las noticias al respecto dicen que el beneficio de la operación podría ser jugoso. Por lo tanto, D. Carlos debería estar feliz por el buen cariz que presenta su futuro financiero más inmediato. Sin embargo en su aparición pública demostró todo lo contrario.
 
Habría que decirle a D. Carlos que ser tratado como un héroe por la afición celeste y al mismo tiempo obtener pingües beneficios por la venta del club al capital asiático no es posible y que por tanto debe elegir. Y el Sr. Mouriño, por lo que parece, ya ha elegido.
 
A muchos aficionados que siguen al Real Club Celta no les hace gracia la posible venta del club pero lo que de verdad "no les divierte" es que D. Carlos Mouriño no les tenga un poco más de respeto.
 
Fernando Torres Carbajo

viernes, 14 de octubre de 2016

EL ALCALDE SE AMILANA

OPINIÓN

Anda nuestro Alcalde en estos días encelado con el futuro de La Panificadora pidiendo ideas para saber qué usos se le pueden dar a ese gran solar al lado del Concello, y poniendo cara como que las obras de reconstrucción pueden empezar de un día para otro.
Convendría recordarle a nuestro regidor que La Panificadora es de propiedad privada y que el Concello y Zona Franca no van a tocarle un ladrillo mientras los propietarios no formalicen su venta.
Pero una vez que se logre el acuerdo D. Abel propone que las nuevas instalaciones sean de uso público-privado mediante un acuerdo con el Consorcio de la Zona Franca viguesa. Entre los futuros usos se han mencionado bibliotecas públicas, centros tecnológicos y de investigación, centros de coworking o trabajo compartido, amén de otras funciones que a los ciudadanos se nos puedan ocurrir.
Desde esta tribuna hemos apuntado en alguna ocasión lo que podría albergar la antigua fábrica de pan. Y es ni más ni menos que el edificio del Concello, respetando en la nueva construcción el estilo industrial acorde con la ciudad que en que vivimos.
Cuando se le ha hecho esta sugerencia el Sr. Caballero se ha escudado en que un coste de alrededor de 100 M€ no sería asumible por el Concello. Creemos que ésta es una excusa vana, ya que estas cifras se podrían satisfacer con un plan financiero que comprendiera varios ejercicios, con la ventaja de que en este momento la institución se encuentra con deuda cero.
Y lo más importante, que esa decisión sólo se podría tomar con el viento a favor de los 17 concejales de que dispone D. Abel en este momento, coyuntura muy difícil de repetir en el futuro.
De esta manera los ciudadanos nos podemos imaginar la desaparición del mamotreto municipal, con la recuperación del patrimonio del fuerte de San Sebastián y poder disponer de repente de un gran parque en pleno centro de Vigo que se podría unir fácilmente al Castro sin solución de continuidad.
Nuestro Alcalde se caracteriza por ser valiente en su gestión y afrontar de cara los problemas de la ciudad, pero en este caso ha dado un paso atrás y no entendemos la razón.
No se amilane Sr. Alcalde y sea valiente que estas oportunidades se presentan pocas veces en la vida de un político.
Fernando Torres Carbajo

domingo, 2 de octubre de 2016

EL PROBLEMA CRONICO DEL PIF VIGUES

OPINION


En las últimas fechas VIGOÉ se ha hecho eco de múltiples declaraciones del presidente de la autoridad portuaria viguesa criticando el funcionamiento del servicio de PIF de Guixar, indicando que la excesiva y lenta burocracia del mismo perjudica al puerto vigués.
 
Según el señor López Veiga, debido a esta circunstancia cada año el puerto vigués pierde 50 Tm de tráfico de pesca congelada en contenedor en beneficio del PIF de Oporto, por lo que se ha quejado de forma oficial a los ministerios de Sanidad y de Medio Rural.
 
En el mismo sentido también se han recogido declaraciones de los representantes de Conxemar y de Anfaco quejándose del nulo dinamismo del citado servicio.
 
Es éste un problema crónico del puerto vigués que sale periódicamente en la prensa local y que los distintos presidentes de nuestra autoridad portuaria no han sido capaces de solucionar.
 
Desde esta tribuna creo que se puede aportar una posible solución al problema y es la privatización de la gestión del servicio de PIF, previa modificación de la Ley General de Sanidad vigente.
 
No es nada nuevo, en el Reino Unido ya hace unos años que han privatizado la gestión de una buena parte de la administración y los resultados parece que no son malos.
 
El dimitido primer ministro David Cameron pretendía privatizar la gestión de todos los servicios públicos salvo la administración de justicia y los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado.
 
Pero para ello es imprescindible una transparencia total a la hora del concurso público para contratar a la empresa que desempeñará el servicio, y que se haga mediante un sistema de competencia perfecta para no favorecer a ningún aspirante.
 
En España más pronto o más tarde habrá que llegar a la misma conclusión para solucionar el problema de una administración duplicada o triplicada (estatal-autonómica-provincial) y elefantiásica, que es el paraíso de los políticos pero que en muchos casos lo que hace es poner trabas al funcionamiento de las empresas y a la vida de los ciudadanos.
 
Fernando Torres Carbajo